Incorporar vegetación en el interior de una construcción es algo fascinante, pues los resultados a nivel de estética son extraordinarios. Tener debajo de una escalera o en el rincón de una estancia alguna planta de gran tamaño y color le da un toque de una belleza de gran magnitud. Por ello es que hay más de una razón para que hagas de esta tendencia una realidad en tus obras.  

Es saludable 

Tener vegetación en el interior de una casa ayuda a absorber CO2, liberar oxígeno, reducir la temperatura ambiente y limpiar el aire de sustancias contaminantes producidas por el mobiliario y el edificio.

Es relajante

Ver plantas por doquier no solo sirve de adorno sino que también la da al ambiente una sensación de profunda relajación. Especialmente en sitios donde no es habitual tener vegetación.

Aísla el sonido

Si eres amante de la tranquilidad entones tienes que pensar en incorporar espacios donde la vegetación tenga una importancia mayúscula, ya que se ha comprobado que el tener plantas en la casa reduce las ondas de sonido provenientes del exterior.  

Ayuda a mejorar la salud del edifico 

También se ha comprobado que la vegetación integrada con los edificios ayudan a que éstos no se desgasten tanto a causa de la radiación ultravioleta o la contaminación atmosférica. Ademas de ello la vegetación interna y externa ayudan a que el valor del edifico se eleve ya que le da una imagen mucho más estética. 

Mejora el estado de ánimo

Una casa con vegetación integrada en el interior se convierte en una especie de paraíso, pues tiene una alta capacidad de relajar y disfrutar los ambientes. A la vista, las plantas tienen la capacidad de transmitir una absoluta serenidad que envuelve por completo los sentidos. 

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