Ninguna obra arquitectónica está libre de tener errores. Para muestra estos edificios que fueron construidos con detalles defectuosos que les han dado su propio encanto o su condena eterna.  

Palacio de las Artes de Valencia: Creación del célebre Santiago Calatrava, el Palacio de las Artes de Valencia es un claro ejemplo de errores desde su misma concepción. Apenas siete años después de inaugurado, su fachada empezó a agrietarse, mientras las piezas que formaban la cubierta se abombaban y desprendían. La obra costó 478 millones de euros.  

Torre John Hanckock: Apenas unos meses después de su inauguración, los enormes cristales que recubrían la fachada  de este edificio comenzaron a desprenderse y caer sin ningún motivo aparente. Para evitar alguna posible desgracia, los cristales fueron sustituidos por paneles de madera.  

Torre de Pisa: quizás el error más célebre en la historia de la arquitectura es el de este edifico que fue construido como campanario de la catedral de la ciudad italiana de Pisa. Su deficiente cimentación provocó que, con el paso del tiempo, el campanario comenzara a inclinarse sensiblemente. Hoy es un símbolo de Italia.  

Edificio Walkie Talkie: el caso de este edificiodiseñado por el estudio Rafael Viñol y Arquitectos, y ubicado en el distrito financiero de Londres,  se volvió famoso cuando comenzó a causar daños debido al efecto lupa que provocaba. Llegó a derretir la carrocería de un coche y calcinar varias alfombras. 

Torre Beetham: cuarenta y siete pisos y 168 metros de altura son las cartas de presentación de este edificio construido en la ciudad de Manchester. Tiene la peculiaridad de generar un fuerte zumbido cada vez que sopla el viento debido a una enorme aleta ubicada en su parte superior.

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