Muchas veces no sabemos de qué están hechos los espacios que habitamos. Seguramente no es algo en lo que piensas cuando te mudas de casa o departamento. Sin embargo, en un mundo cada vez más contaminado, es importante ser conscientes de todo lo que utilizamos. Por muchos siglos, la humanidad se dedicó a explotar la naturaleza y de ahí sacó tantos recursos para hacer sus construcciones que terminó alterando el clima. Lo que antes se consideraba algo funcional, hoy en día afecta negativamente el hogar que todos compartimos: nuestro planeta. Sin embargo, cada vez hay materiales más innovadores para construir casas edificios y otras estructuras, sin tener un impacto tan negativo en le medio ambiente.

El ahorro de energía o la generación de electricidad por otros métodos que no empleen combustibles fósiles, es una de las prioridades de la humanidad. Las construcciones normalmente suponen una invasión del medio ambiente, por lo que se vuelve todavía más importante cuidar la manera en que creamos nuestros espacios. Tanto la arquitectura como otras ramas para dar comodidades a las personas, deben ser menos dañinas, es por ello que se ha optado por la energía solar o el reciclaje. Si bien el futuro mostrado en las películas de ciencia ficción nos presentaba un mundo repleto de edificios, luces y mucha tecnología, la mayor necesidad para que exista un futuro en primer lugar, es conservar nuestros recursos naturales. Y estos materiales podrían brindar un panorama positivo.

Láminas de policarbonato y nanogel

Su fabricación gasta menos energía que el vidrio común, ahorrando hasta un 50%. Las láminas de policarbonato rellenas de nanogel son hasta 250 veces más resistentes, lo que las vuelve prácticamente irrompibles y además resisten climas extremos, hoy tan comunes en un planeta asolado por el calentamiento global.

Techos verdes

Imagina tener un jardín sobre tu casa. Esta idea, cada vez más popular, es una de las innovaciones de la arquitectura más amistosas con el medio ambiente, en un entorno donde las ciudades crecen causando deforestación a su paso. Estos techos reciclan agua de lluvia y ayudan a limpiar el aire con más espacios verdes.

Tejas fotovoltáicas

La energía solar se ha popularizado en los últimos años y las tejas fotovoltáicas son una de las más recientes promotoras de esta opción renovable. Están fabricadas con arcilla y células de silicio monocristalino, las cuales tienen la capacidad de absorber la luz del sol para transformarla en electricidad, así como lo haría un panel solar. 

Bioplásticos

El plástico es uno de los materiales más contaminantes del planeta. Es por ello que la opción del bioplástico es cada vez más común, para crear todo tipo de objetos con materiales que no tardan tanto en desaparecer una vez desechados. En la arquitectura, se llegan a usar para construir muros con bloques reciclados. Son menos tóxicos, más resistentes y generan buen aislamiento.

Cemento luminoso

Esta creación salió de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Michoacana de San Nicolás. Es un material luminoso que permite emitir luz sin necesidad de electricidad. Carreteras, edificios y otro tipo de construcciones podrían brillar por hasta 12 horas con la energía que absorben de fuentes naturales o artificiales.

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