Los espacios públicos son de vital importancia para limitar la propagación de Covid-19.

En medida que la población respeta el distanciamiento social se puede controlar mejor la pandemia. 

Las modificaciones en las calles y en los espacios públicos son necesarias para adaptarnos a la nueva normalidad.

Los espacios públicos deben ser parte de la respuesta a la pandemia de Covid-19, tanto para limitar la propagación del virus como para proporcionar formas en que las personas continúen su vida en la nueva normalidad.

El distanciamiento físico requiere que la personas tengan un espacio adecuado entre ellas en los espacios públicos.

La expansión de las calles puede garantizar el distanciamiento físico posible en las aceras, particularmente en los países en desarrollo donde la mayoría de la gente camina. 

En los barrios marginales y los asentamientos informales, los senderos son a menudo inadecuados. 

El hacinamiento dificulta el cumplimiento de los requisitos y soluciones de distanciamiento físico.

Una de las soluciones para combatir al Covid-19 es colocar agua, instalaciones de saneamiento e higiene en lugares estratégicos y educar a las personas para que se mantengan lo más lejos posible mientras hacen fila.

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Los cambios en los espacios públicos

De acuerdo con un estudio de la ONU, el tráfico de vehículos se ha reducido drásticamente en las calles y el volumen de pasajeros en el transporte público se ha reducido hasta en un 80% en algunas ciudades. 

Las ciudades del mundo están reasignando temporalmente o incluso permanentemente el espacio vial de los automóviles para proporcionar más espacio para que las bicicletas y las personas se muevan de manera segura, facilitando el movimiento y respetando las reglas de distanciamiento físico. Algunas ciudades están ampliando las aceras para facilitar la práctica de caminar, patinar y trotar de manera segura. 

Todas estas medidas reducen las emisiones de CO2 contaminantes mejorando la calidad del aire y la salud y el bienestar de las personas. 

Espacios públicos multifuncionales y adaptables

Algunas soluciones para evitar las aglomeraciones en actividades esenciales sería establecer mercados temporales de alimentos en espacios tales como áreas de estacionamiento para descongestionar los mercados existentes.

Los pequeños espacios de las colonias se pueden transformar en áreas emergentes de centros de salud comunitarios para la distribución de alimentos.

El uso compartido de calles y espacios puede permitir la venta ambulante organizada en determinados días u horas del día o para actividades de ocio como cine o teatro o realizar clases de ejercicio al aire libre.

Espacios higiénicos dan lugar a la salud

Los espacios abiertos en asentamientos informales pueden ofrecer instalaciones para lavarse las manos para garantizar que las familias sin agua corriente se mantengan seguras. 

También se pueden usar para la venta segura en la calle, proporcionando una vida esencial para las familias pobres.

La desigualdad al descubierto

La pandemia de Covid 19 demostró la desigualdad con la que se distribuye el espacio público en muchas ciudades. 

Especialmente en barrios pobres, donde hay pocos espacios compartidos, como espacios verdes, parques o parques infantiles. 

Este tipo de espacios tienen gran importancia pues ayudan a reducir los niveles de estrés, mejoran la salud mental y el bienestar y contribuyen al desarrollo de los niños.

Rediseñar los espacios públicos es indispensable

El espacio público debe diseñarse para permitir el distanciamiento físico y los administradores del espacio público deben asegurarse de que se puedan limpiar con frecuencia y en profundidad, incluidas las superficies de alto contacto, como puertas, manijas y muebles.

La crisis de COVID-19 ha puesto de manifiesto varias lagunas en el espacio público, incluida la accesibilidad, flexibilidad, diseño, gestión y mantenimiento, conectividad y distribución equitativa en una ciudad. 

En el futuro será necesario contemplar una agenda compartida para modificar la planificación urbana, el desarrollo comunitario, la arquitectura, la construcción ecológica y la salud pública.

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