Este emblemático edificio de la CDMX es un ícono urbano desde 1910.

La primera piedra la colocó el presidente Porfirio Díaz.

El arquitecto Carlos Obregón Santacilia reinterpretó su estructura de acero central en 1934.

En 1910 el presidente Porfirio Díaz colocó la primera piedra del que sería la sede legislativa, pero su construcción se truncó por diversas circunstancias, como el propio estallido de la Revolución mexicana, el asesinato de Madero, entre otros hechos históricos.

La construcción quedó inconclusa y abandonada durante dos décadas, pero su estructura central de acero fue reinterpretada por el arquitecto Carlos Obregón Santacilia quien la concibió en 1934 como un espacio cultural. 

Muerte y misterio en el

Monumento a la Revolución

El proyecto arquitectónico del italiano Pietro Paolo Quaglia fue el ganador de entre más de 50 propuestas, pero el profesional murió en 1899 antes de poder iniciar los trabajos de construcción.

La batuta la tomó el arquitecto Émile Bénard quien el 23 de septiembre de 1910 organizó un acto espectacular para la celebración de colocación de la primera piedra. 

Durante la ceremonia, encabezada por el presidente Porfirio Díaz se enterró una cápsula del tiempo que contenía en su interior monedas, periódicos, fotografías y documentos de la época, misma que nunca ha sido encontrada.

Inspiración escultórica cotidiana

En 1936 se lanzó una convocatoria para el concurso de los grupos escultóricos que rematarían lo que hoy corona cada uno de los machones que sostienen la cúpula del Monumento a la Revolución. 

El ganador fue el mexicano Oliverio Martínez, fue quien realizó cuatro grupos escultóricos de tres figuras, cada uno tomando como modelos a un hijo del arquitecto Carlos Obregón Santacilia así como a los trabajadores de la construcción y a las mujeres que les llevaban la comida.

Cómo se construyó

La construcción del Monumento a la Revolución se financió gracias a un patronato que recibió donaciones.

Además se vendieron bienes del Estado, entre ellos la vajilla de plata destinada para el restaurante del Palacio de Bellas Artes.

En su construcción participaron aproximadamente 3,000 obreros.

Hazaña en el aire

En 1946 un intrépido piloto español atravesó volando en un biplano por debajo de los arcos del Monumento a la Revolución.

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