Lo que hoy conocemos como Palacio Nacional, construido sobre lo que antes fue el Palacio del tlatoani azteca Moctezuma, fue el primer edificio levantado después de la llegada de los españoles a México (1519-1521) con el fin de que fuera una de las principales viviendas del conquistador Hernán Cortés. Ello le da a esta construcción un valor histórico incalculable, muestra del final de una civilización y el comienzo de otra muy diferente en costumbres y visión de vida. También es una de las piezas de arquitectura más icónicas de la nación.

Después de que México obtuviera si independencia de la corona española este sitio se transformó en sede de los poderes  ejecutivo, legislativo y judicial. Durante gran parte del siglo XIX. A partir del gobierno de Lázaro Cárdenas, el lugar dejó de ser la residencia oficial de los presidentes de México para trasladarse a Los Pinos, aunque con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, el lugar ocupa de nuevo su antiguo papel.

Uno de los presidentes que vivió y murió también ahí, fue Benito Juárez. Otro de los distinguidos visitantes que albergó Palacio Nacional fue Simón Bolívar, el llamado Libertador de América. También vivió ahí Guadalupe Victoria en 1823.

Recuerda que es en este lugar donde se lleva a cabo el tradicional grito de Independencia cada año para festejar la separación de México de la corona española. Es en el balcón central donde los presidentes ondean la bandera y tocan la campana para conmemorar un año más de independencia y libertad. 

Entre otros datos curiosos de este sitio es que tiene 40 mil metros cuadrados de superficie, dos jardines botánicos con especies endémicas de México, los hornos de la Casa de Moneda, una biblioteca con libros históricos, una imprenta, una capilla y hasta caballerizas. Durante horas fue oficina de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Esta enorme construcción posee materiales de diversas procedencias: cantera gris de Los Remedios, piedra de Xaltocan, La Villa, Chiluca y otros sitios. Debido a la cantidad de remodelaciones que ha sufrido a lo largo de los años, este conjunto posee diversos estilos de arquitectura en su interior: art decó, colonial, barroco sobrio y muchas habitaciones modernas que fueron habilitadas para que diversos funcionarios pudiera pernoctar en ellas. 

Uno de los tesoros más grandes que este sitio posee son los murales del artista mexicano Diego Rivera, en los que se plasman momentos claves en la historia del país. Rivera tardó más de 20 años en completar una obra majestuosa y monumental que se cuenta entre las obras más importantes en la historia de la nación.

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