El surrealismo es un movimiento literario y artístico que tiene su nacimiento en Francia después de la Primera Guerra Mundial. Su objetivo es hacer un repaso por el subconsciente del artista, por ello es que está tan ligado a temas como los sueños, el pensamiento libre, la fantasía y el psicoanálisis. En la arquitectura también encontramos este movimiento artístico, que ha tenido mayor repercusión en la pintura.

En la arquitectura, el surrealismo tuvo una gran repercusión en movimientos como el Art Nouveau y el Modernismo. Antonio Gaudí, el famoso arquitecto catalán, es considerado el gran representante del surrealismo. Su máxima obra, la Sagrada Familia en la ciudad de Barcelona, no solo es una de las catedrales más famosas del mundo sino que también es una de las máximas representaciones del surrealismo en la arquitectura.

La libertad creativa y la improvisación son dos de las principales características del surrealismo y esas bases fueron una constante en Gaudí, quien era poco propenso a hacer planos. El prefería la maquinación y las modificaciones durante el proceo. En la Sagrada Familia se pueden apreciar bases surrealistas como las formas geométricas regladas pero inusuales en el diseño de edificios, la mezcla de diferentes materiales, y la integración con la naturaleza.

Dentro de los más famosos surrealistas del presente ligados a la arquitectura encontramos al alemán Matthias Jung, cuyas piezas artísticas se basan en el paisaje y las casas de extrañas formas donde siempre un detalle sorprendente y fantástico estará presente. Él define a su obra como “poemas cortos de arquitectura”. 

Dentro de las obras más famosas de la arquitectura surrealista encontramos la “Casa Danzante” en Praga, diseñada por el arquitecto Vlado Milunić en colaboración con el famoso arquitecto estadounidense Frank Gehry. Este sitio es también llamado “Fred y Ginger” en honor a los bailarines Fred Astaire y Ginger Rogers. Se encuentra situado a orillas del río Vltava, en el centro de la ciudad. Originalmente era una galería de arte, pero después el edificio fue comprado por una compañía de servicios financieros. Es uno de los grandes atractivos de Praga. 

La “Bubble House” o “Palais Bulles” es una de las grandes obras surrealistas de Francia. Fue construida sobre los acantilados de la Costa Azul francesa, con vista hacia el mar Mediterráneo, en 1989. Es una obra del arquitecto Antti Lovag. Años después fue comprada por el diseñador Pierre Cardin. Se encuentra ubicada en una de las áreas más elegantes de Francia y uno de sus usos más frecuentes es para realizar sesiones fotográficas.

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